Aspecto de Vida Sanas y Libres – Círculos de Mujeres para Sanar

Hola 

Comienza el mes de mayo y con él entramos a recorrer el Aspecto de Vida Sanas y Libres, del Mandala de la Musa.

Ya hemos integrado nuestra intuición como brújula, y con ella tenemos fortalecida nuestra capacidad de mirar hacia adentro, y romper nuestras cadenas de creencias limitantes.

Ahora es el momento para mirar hacia adentro y hacia afuera, hacia nuestro sistema familiar y entorno, y abrazar nuestro poder de sanación, para nosotras mismas y para las personas a quienes amamos.

 

En estos momentos de pandemia, cuando atravesamos el tercer pico a nivel mundial, es cuando es más importante entrar a fortalecer esta mirada y este poder femenino de la curación y la sanación.

No es por nada que ancestralmente hemos sido curanderas, parteras y portadoras de las semillas. Ancestralmente hemos sabido sanar con plantas y con energías. Y mientras la medicina moderna ha restado el poder a este enfoque más holístico y conectado a la tierra, la sociedad hoy lo pide más que nunca. Vemos que las alternativas orgánicas, biodegradables, naturales cobran fuerza. Que, como dice Deepak Chopra, más del 60% de los casos de COVID en Nueva York donde el ha estado como medico, se han demostrado relacionados con altos niveles de ansiedad. La conexión mente cuerpo se explora y entiende hoy mejor que nunca.

Lo que es afuera, es adentro. Y lo que es adentro, es afuera. Si yo me miro y me sano, puedo restablecer una conexión amorosa con mi cuerpo y generar armonía y orden interno para irradiar hacia afuera.

En ese lugar, usando mis demás poderes femeninos de la creatividad, amor, liderazgo y servicio, puedo entrar a mirar lo que es difícil mirar. Puedo entrar a descodificar los síntomas de mi familia y sanar temas complejos. O si es un tema demasiado grande e inexorable, como una enfermedad genéticamente transmitida, al menos puedo aceptarlo con amor y entrega a un destino mayor.

Lo primero es indudablemente, fortalecer mi conexión conmigo misma y con mi propio cuerpo. Conectando con mi cuerpo y sus síntomas, pueda empezar a ver cuales de ellos vienen de mi y mis propias dinámicas, y cuales vienen de mi sistema familiar. Puedo empezar a mirarlos con amor y aceptación, permitiéndome integrar esas partes de mi que he rechazado o excluido.

Me puedo conectar a través de la respiración consciente, haciendo una práctica de yoga nidra donde recorro mentalmente y “escaneo” mi cuerpo para ver como estoy, o a través del movimiento; algo que se sienta rico, sanador y placentero. Explora lo que más te guste. La técnica del TRE también la hemos usado en nuestros retiros presenciales y programa virtual como método de sanación y liberación de estrés y ansiedad.

Te invito , a que este mes te conectes con las prácticas que más te resuenen, con espacios para enfocar en fortalecer tu salud y te vayas liberando de situaciones de salud. La medicina moderna ha encontrado que hasta los genes se pueden modificar. Entremos a mirar, sanemos, recorramos a expertos y mentores para hacer este proceso, saquemos el espacio y cultivemos la fuerza de la sanación en nosotras mismas.

Otra técnica poderosa de sanación y liberación que yo he encontrado es conectar con un circulo de mujeres. Antes de conocer y compartir de manera intima en varios y luego comenzar a facilitarlos, miraba estos espacios hasta con recelo.

Cuando estaba en el mundo corporativo no veía necesario crear espacios solo para mujeres. No entendía su valor porque estaba aun muy conectada con mi individualismo y mi competitividad en la vida. No me daba el espacio ni tiempo para nutrirme, conectar con mis emociones y dejar salir mis angustias y dificultades en un espacio seguro. Tampoco me sentía segura de poder compartir con otras mujeres. Mis experiencias habían sido más de comparación y competencia entre nosotras. Y aunque me sentía muy mujer, no sabía lo que era realmente mostrarme vulnerable y autentica ante un grupo de mujeres.

Pero empecé a entrar, y lentamente a dejarme sostener por la energía sanadora y de un círculo. Aprendí de mis mentoras, Amory Molina y luego Nisha Moodley, a sostener estos espacios con respeto y amor. Son espacios hechos y creados para pasar de la conversación frívola, a un compartir profundo. En estos espacios hay orden, hay reglas y existe el más profundo respeto por lo que cada una traiga al circulo. Es un lugar igualitario donde la voz de cada mujer es igual, ninguna es más que otra. Todas las mujeres hablan profundo conectando con su corazón y su propia experiencia y verdad.
La experiencia de ser vista y sostenida con amor y respeto, sin que nadie entre a opinar ni a arreglarte, es de la cosas mas profundas que he vivido en términos de sanación. Y no solo es lo que cada una comparte que es tan valioso para sanarse a si misma, sino lo que sana cuando escucha profundamente a otra mujer. Todas estamos conectadas. Cuando una mujer habla, algo profundo en las demás mujeres también se sana.
En su libro El Millonésimo Circulo, Jean Shinoda Bolen describe a estos espacios como lugares de sanación y transformación. Un círculo de mujeres que se reúne para sanar. Un espacio seguro para compartir, sentirnos nutridas y sostenidas. Y también sobre el poder multiplicador y de impacto de cada circulo. Como dice Jean Shinoda Bolen:
 

“Hay una pacífica revolución en marcha, un movimiento espiritual de la mujer que es difícil de percibir a simple vista. A través de los círculos de mujeres, de mujeres con capacidad sanadora, ¿podría la cultura dar un vuelco? ”

Jean Shinoda Bolen, el Millonésimo Círculo

te veo Sana y Libre,

un abrazo,