Bienvenida al octavo Aspecto del Mandala de la Musa: Auténticas y Expresivas

Me llena de felicidad compartir este Aspecto contigo, en el cual exploramos nuestra habilidad de expresarnos auténticamente y decretar eso que deseamos manifestar en el mundo.

 

En este aspecto, lo que ves y trabajas en ti es:

 

  • Empezar a vivir de manera más coherente con quién eres. Hacer los cambios que necesites para poder vivir más alineada con tu verdad y autenticidad.
  • Nutrir y cultivar tu voz auténtica para expresarte de manera alineada y coherente siendo tú misma.
  • Saber poner límites y aprender a tener conversaciones aclaradoras, así como poder generar buenos acuerdos.
  • Validarte como una mujer auténtica para elevar tu voz y tener mayor impacto en tu entorno. Decir tu verdad y aprender a expresarte realmente desde tu verdad y lo que te importa, desde lo que te hace única.
  • Nutrir tu amor propio para poder manifestar tu vida de una manera más coherente y respetuosa hacia ti misma.
  • Atrever a expresarte y manifestar tu vida cada vez más empoderada y validando tu proceso. Estirando tu zona de confort hacia la expresión de eso que sientes que va naciendo en ti: tu mejor – y continuamente en ebullición y expansión – versión de ti misma.

Por todo lo anterior, en este octavo Aspecto, Auténticas y Expresivas, celebro contigo una gran noticia.  en pocos meses ¡tendré un libro para compartirte! Se llamará: HABLANDO CON DRAGONES.

Escribo este libro en medio de un duelo profundo. Mi hermana Andrea, quien fue mi mejor amiga, mi compañera de juego y de vida y con quien crecimos tan unidas y cercanas, falleció recientemente; demasiado joven y a la vez tan afligida por una cruel y devastadora enfermedad neurodegenerativa, que también padecieron mi padre, tía, abuelo y toda una rama familiar, a quienes he tenido la posibilidad de acompañar durante su proceso.

Escribo este libro con el dolor físico y emocional que siento, y con cierta rigidez impuesta por el dolor de estas pérdidas. La rigidez propia de alguien que ha vivido y construido con esfuerzo y disciplina. Una rigidez que por más que he sanado, deseo seguir soltando. Y también escribo este libro sabiendo que estoy en riesgo de contraer enfermedades fuertes, de mi rama materna la artritis reumatoidea, de la paterna el Huntington.

Y por vivir y saber que tengo estos dos riesgos, cada día me levanto sabiendo que estoy en riesgo de enfermar. Paradójicamente, saber esto, en vez de frenarme, me impulsa aún más hacia la vida y la sanación. Me siento como una caminante en una cuerda floja. Con cada paso tembloroso e incierto, decido, y me arriesgo. Entre la muerte y la vida. Entre la enfermedad y la salud. Entre las historias que me debilitan y las que me fortalecen y hacen expresar mi mayor realización. Y, como caminante de cuerda floja, yo decido con cada paso cual es mi camino.

Escribo este libro para sanarme. Para mirarme, para compartirme. Lo escribo porque puedo. Y para honrar a mi hermana y a su proceso valiente de Vida y Muerte. Ella, en su silencio desde otro plano, tiene una voz más fuerte que todos los que estamos vivos y la rodeamos.

Cuando hay más pérdida y dolor, también hay más luz. Y solo cuando fui capaz de abrazar y hablar con mis “dragones” – mis mayores miedos – y de reescribir mi historia, pude transformar mi vida.

Escribo mi primer libro ad portas de cumplir 50 años: mi mayor realización y mi mayor miedo. Me siento caminando entre la juventud y la edad madura, con miedo de envejecer y perder mi vigor y al mismo tiempo, disfrutando cada día que me queda con la mirada de una niña y agradecimiento por lo simple.

Finalmente, escribo este libro porque, así como he sanado y evolucionado gracias a las mujeres que han sido espejos, y he podido transformar mi relación con otras mujeres, de la rivalidad a la empatía profunda; deseo apoyar el proceso de transformación de muchas más. Deseo contribuir a crear el tejido sanador y nutridor que se genera cuando las mujeres compartimos, porque es en este proceso que nos dejamos ver por otras mujeres, sanamos, surgimos y emprendemos juntas.

Me considero una cara más de la Esencia Femenina que viene al mundo a equilibrar y sanar la tierra. Y así como me veo reflejada en cada mujer que comparte y expresa su sanación en mis círculos y programas de transformación de Academia Musas ®, algo en mí también se sana. Espero que, al compartir mi historia, pueda ayudarte a observar la tuya, a sanarla y aprender a sembrar tu propia vida como reflejo coherente de tu esencia.

 

 

Así nace Musas, una comunidad, academia y semillero de emprendimientos regenerativos para ofrecerte una linterna, una cobija y un acompañamiento. Nace porque tengo callos en mis pies y un brillo extraño en los ojos. Porque he sabido y vivido en carne propia que es perderlo todo, para después renacer. Porque sé lo que es sentir esas noches oscuras e inciertas del invierno del alma. Porque sé cómo hacer brotar nuevamente las flores de la primavera. Porque puedo entenderte, contenerte, guiarte y recomendarte desde mi experiencia un camino hecho a tu medida.

Deseo que vivas una vida Auténtica y Expresiva,