Montañas Azules de son y nostalgia

Esta es otra canción que escribí un día, mirando nuestros paisajes de montañas azules. Se llama Montañas Azules, y es en el ritmo nostálgico y profundo del Son Cubano. Es una canción ancestral, básica y simple, que habla sobre el camino y la caminante, y la lejanía de los caminos, la soledad y la búsqueda incesante.

¿Han visto lo privilegiados que somos los que vivimos entre montañas, especialmente las deliciosas y mágicas montañas colombianas? No he visto un color igual. Cuando se ven de lejos, muy de lejos, se ven azules. Y nuestras montañas son especialmente hermosas, más aún cuando se ven de lejos. Siempre han representado una especie de fascinación enigmática para mí y mi alma de peregrina y andante.

Es una vista familiar en mi vida la de ver montañas azules en mis horizontes; y ahí hay algo de nostalgia. Porque es justo en ese mirar a lo lejos algo inalcanzable, que podemos ver en el horizonte algo mágico, algo que nos llama, y al cual anhelamos llegar. Y, al mismo tiempo es darte cuenta que eso que anhelas siempre estará allá lejos, justo fuera de tus manos. No lo tienes aquí ni ahora. Y debes salir a buscar, aprender a volar y caminar muy lejos para acercarte a eso que anhelas y deseas de lejos.

Tu dicha, felicidad, próxima meta, relación, abundancia…nuestras mentes siempre ven nuestros deseos como lejanos y desde la sensación de no tenerlos.

¿Y, quienes seriamos sin nuestros deseos? Sin deseo, no hay el básico andar de piernas y reacomodamiento de huesos, no hay movimiento ni camino que recorrer. Te quedarías ahí sentada contemplando tu ombligo. Todo proyecto, emprendimiento, bebé, forma de expresión – nace de este Deseo.

El Deseo es algo tan humano y tan básico que filtrarlo y reducirlo a que no exista para que haya una sensación de iluminación espiritual, es iluso. Como tratar de alcanzar el Nirvana sin haber integrado tus sombras.

Entonces, el deseo es el camino de sombras y de transmutación para llegar a la luz. Por eso siempre habrá Montañas Azules a lo lejos. Faros ancestrales y sabios que te llaman, que te llevan a tu próxima expresión de ti misma. Y a eso que debes conocer para integrar.

Nunca llegamos. Nunca seremos iluminados. Nunca estaremos tan plenos y sabios que hayamos llegado a la montaña azul. Siempre habrán montañas azules en nuestras vidas. Siempre habrán nuevos horizontes que recorrer. Nuevos camino y nuevos aprendizajes por descubrir.

La única forma para trascender este aparente dilema que conozco es amar tanto el camino que se vuelva en sí la recompensa de la búsqueda y del deseo. Amar caminar y volar más que la Montaña Azul, y entre más temible y hermosa e inaccesible la Montaña, más debemos ponernos nuestros tenis de caminata y gozarnos cada paso del camino.

Y también entender que esa búsqueda incesante  es un sofisma de la mente porque en el fondo, todo eso que ves en el horizonte ya está en ti. Solo que en nuestros caminos, el poder llegar a contemplar esa lejana ilusión y poder de verdad integrarla en tu Presente, para que deje de existir en tu Deseo futuro sin necesidad de caminar hasta ello, es todo un camino de vida y de evolución espiritual. Es una verdadera Montaña Azul.

Te comparto la letra de esta canción que me llegó al contemplar nuestras hermosas Montañas Azules.  

Montañas Azules

ESCÚCHALA AQUÍ 

Ella sabe volar
Ella sabe suspirar
El viento bajo sus alas
Le aligera el andar

Ella sabe sonreír

Se permite sentir
El tesoro que lleva
La acompaña a vivir


(Coro)
Montañas azules
Moradas lejanas
Montañas azules
Moradas lejanas
Bebop
Bebop

A ella la llaman de lejos

Solo quiere ir
Azul es el viento
Lo quiere consentir

Ella grita con desespero

Porque al llegar puede oír
Que es tan solo un reflejo
De lo que anhela vivir

(Coro)
Montañas azules

Moradas lejanas
Bebop
Bebop
Montañas azules

Moradas lejanas

Lejanas, lejanas
Lejanas, lejanas
(bis)

(Coro)
Montañas azules
Moradas lejanas
Montañas azules
Moradas
Lejanas

ESCÚCHALA AQUÍ 

Con amor e ilusión azul,

Alejandra