El liderazgo como un aprendizaje continuo

He estado reflexionando y profundizando acerca de lo que es ser líder en estos momentos. En estos momentos complejos de tanto cambio e innovación, donde todo parece desmoronarse y a la vez crearse de nuevo, siento un llamado profundo. Siento que estos momentos nos piden a todos un mayor autoconocimiento y más claridad que en el pasado, acerca de quiénes somos y a qué venimos a este Planeta llamado Tierra, en este  momento tan único. Estos momentos nos curten, nos retan, nos llaman tanto a fortalecernos desde adentro, a trazar nuestro propio camino en la arena. Nos llaman a querer sembrar en nosotros y en nuestros entornos nuevos proyectos, formas de comunicar, formas de amar, formas de convivir, formas de aprender.

Y en esas transiciones, sé que me he sentido abrumada y llena de cargas y responsabilidades. Sé que me he sentido pesada y sin tiempo para todas las cosas que llenan mi mente y mis días. Sé que deseo ampliar mi impacto y abrazar mi verdadero poder, pero he tenido miedo a hacerlo. Me ha dado miedo expresarme auténticamente y libremente; me ha dado miedo confrontar a los demás en una junta directiva y ser la voz disonante. Me ha dado miedo decirle al mundo que por ahí, por donde venimos yendo colectivamente, no es. Me ha dado miedo saber lo que sé, sabiendo que estoy viendo las grietas en un sistema que necesita cambiar.

Te súper recomiendo la película Encanto de Disney, la cual me hizo llorar y reír, la protagonista colombiana que se llama Mirabel (y su poder es poder mirar, de ahí su nombre) demuestra un liderazgo femenino que nace de la empatía, la escucha, la compasión, el amor y la claridad. Ella es la única persona capaz de ver las grietas en la casa de su familia, y su travesía implica ser lo suficientemente valiente para decir claramente lo que está viendo y entender que ahí, en ese lugar de claridad y coherencia con ella misma, está su poder.

Entonces, ¿Qué es SER LÍDER? Para mí, no es tan fácil contestar esa pregunta. Porque venimos de un sistema patriarcal que ha definido el liderazgo como algo Autoritario, Vertical, basado en la fuerza y en la competencia. Sé que muchas mujeres hemos tenido miedo de abrazar nuestro liderazgo porque no nos hemos sentido reflejadas en esos modelos. Posiblemente nos menospreciaron, o nos hicieron sentir que nuestra empatía, nuestro poder de liderar colaborativamente, nuestra compasión por los demás y nuestra fuerte adhesión a nuestros valores, han estado fuera de base en el mundo del emprendimiento y de la política.

Déjame decirte. Es el momento de transformar esos modelos. Y recae en nosotras hacerlo. Nadie más lo puede hacer por ti. Somos las iniciadoras de un nuevo paradigma de liderazgo, de una manera nueva de crear empresas, de gobernar países. Pasemos de ser las Doncellas que buscan ser atendidas y cuidadas – y que todo el mundo refuerza en sus múltiples mensajes mediáticos: la voz y cara de la mujer joven e indefensa que busca el cuidado de su entorno – a convertirnos en las Reinas de nuestra vida. Y rompamos esos paradigmas que nos mantienen atadas a nuestros mundos pequeños. Llevemos nuestro Ser completo a nuestros proyectos, traigamos nuestra visión regenerativa al mundo.  Esa visión que combina la utilidad y la eficiencia y la pone al mismo nivel que la prosperidad social y ambiental. Seamos Reinas. La Reina sabia que sabe y lidera desde su brillo interior.


Las Reinas somos:


Soberanas. No dependemos de la validación externa para generar nuestros proyectos ni para nuestra vida. Confiamos en nuestra propia capacidad de crear y de discernir lo que más nos conviene. Somos empoderadas en el manejo de nuestro dinero e independientes al tomar decisiones.

Responsables. Asumimos completa responsabilidad por nuestros resultados. Sabemos que lo que creamos es reflejo de nuestra esencia, y por eso nos hacemos cargo de nuestras vidas y nuestros proyectos.

Exploradoras. Buscamos ir más allá, nos tienta eso que se ve lejos, nos gusta romper nuestras limitaciones y desafiar nuestros miedos. Somos valientes y aventureras.

Mágicas. Sabemos que nuestra intuición es poderosa: somos visionarias y vemos lo que otros no ven. Sabemos que creamos nuestra realidad a cada instante. Y somos coherentes en expresar nuestra voz y sabiduría aún cuando es incómodo hacerlo.

Aprendices. Sabemos que nuestros resultados dependen de nosotras y por esto buscamos nuestra continua expansión. Invertimos en nuestro plan de desarrollo personal y en rodearnos de las mejores mentoras y comunidad de aprendizaje para potenciar nuestro desarrollo personal.

¿Qué necesitamos las mujeres líderes, Reinas de sus vidas? No sentirnos tan solas en nuestros caminos, rodearnos de inspiración y cultivar herramientas y programas hechos a nuestra propia medida.

Por esto me alegra tanto ofrecerte mi Nuevo Programa Mandala de la Musa Autoguiado que puedes comenzar ya AQUI: para afianzar a tu Reina interior, conversar con tu Musa y potenciar tu Esencia Femenina que te va a guiar y llevar tu liderazgo a ese siguiente nivel. ¿Qué esperas para comenzar? El momento para nosotras es AHORA.
¿Deseas explorar conmigo cuál es tu mejor camino en tu proceso de convertirte en Reina? ¿O si ya lo eres y deseas potenciar y brillar aún más? Agenda conmigo una llamada de exploración.
Deseo que potencies tu liderazgo,